06 enero 2013

Claves para organizar una gran fiesta

En Fin de Año acabamos todos en mi casa. Mis intentos para evitar que esto ocurriera fueron en vano y una vez más me vi abocada a montar una fiesta-guateque-picoteo en mi morada.
Después de un fingido disgusto me puse manos a la obra. No es la primera vez y experiencia no me falta. Con el tiempo he ido cogiendo trucos para convertir una simple fiesta en un fiestón, a pesar de los escasos cincuenta metros cuadrados del piso y de las restricciones económicas que me impiden recibir a los invitados con una copa de Moët & Chandon.
El festín
Os cuento las claves:
-Lo primero fue elegir un par de ayudantes eficientes. Nada de coger al típico que se va sirviendo vino o a un grupo muy grande que acaba charlando en el sofá. En mi caso fueron nuestra Mel y Mir, la organizadora de eventos del grupo.
-Convenimos que era importante que la comida se pudiera coger con la mano. Parece una tontería pero teniendo en cuenta seríamos unos quince, que íbamos a pasar la mayoría de la noche de pie y que iba a haber pocos puntos de apoyo, era importante para evitar los típicos malabarismos con el tenedor, el vaso, la servilleta y el plato.  Lo próximo será idear una mesita individual que se sujete en alguna parte del cuerpo, pero de momento es sólo una idea (¡no nos la robéis!)
-Marcamos los vasos con el nombre o mote de cada invitado. Así cada uno podía tener el suyo controlado durante toda la noche y no beber a la primera de cambio del vaso de otro. Este simple gesto fue básico para no tener decenas de vasos esparcidos por la casa. 
-Decidimos crear un menú sofisticado pero que no picara al bolsillo. Lo más destacado fueron unas virutitas de jamón ibérico compradas esa misma mañana en el mercado municipal. Lo demás eran montaditos, tartaletas, quiches, empanadas, sandwichespinchitos y dips. A ver si podéis distinguir algo en la foto.

Mar y Mel en plena fiesta
-En vez de cotillón, pedimos a la gente que trajera pelucas, boas, sombreros, gafas o cualquier complemento festivo que tuvieran en casa y después de las campanadas los sacamos. Esta idea tuvo una gran acogida y algunos invitados cambiaron de atuendo varias veces.
-Habilitamos un Photocall, bueno en realidad es la pared de la cocina, donde todo el mundo que pasó quedó retratado. Lo mejor son ver las fotos de antes y después de las campanadas. En las segundas se ve claramente el subidón de entrar en el 2013 (o quizás era otro tipo de subidón).
- La música es esencial para una buena fiesta y aquí tampoco fallamos. Mir trajo su mp3 lleno de clásicos de ayer y de hoy, lo conectó a unos buenos altavoces y nos hizo vibrar a todos (seguro que la vecina no opina lo mismo).
Pues más o menos fue esto. Está claro que sin unos invitados predispuestos a pasárselo bien el éxito no hubiera sido el mismo, pero nunca están de más unas ayuditas para ser el perfecto anfitrión. ¿La próxima fiesta en tu casa?

4 comentarios:

Maruja dijo...

Cogeré algunas de estas ideas amiga. ¡¡Que pinta tiene todo!! Un beso grande para los dos.

Sin pelas y a lo loco dijo...

Besos para tí también y para toda la familia.

Anónimo dijo...

La mejor fiesta en tiempo, todo acertado, la comida, música, invitados y por un módico precio, además los motes para el vaso, tremendamente acertados. De las mejores anfitrionas sin duda alguna.
Ces

Mir dijo...

Gran fiesta, Mar!! Antes, durante y después!!!