26 febrero 2013

Tiempo de "calçots"

La salsa más rica
Hace unos días las Sinpelas & Friends hicimos una "calçotada".  ¿Y esto qué es lo qué es?, diréis algunos. Pues es una tradicion catalana que consiste en comer cebollas alargadas mojadas en una salsa.
Explicado así puede parecer poco atrayente, pero es algo que nos encanta y cada año cae al menos una. Este año fuimos a un merendero un tanto chabacano pero que es ideal si vives en Barcelona y no tienes coche. Se llama Les Planes y se llega en ferrocarriles.
Las "calçotadas" son una excusa más para arrejuntarnos y comer como si no hubiera mañana, nuestra afición favorita como ya sabéis. Ésta, sin embargo, es peligrosa porque las cebollas son un poco indigestas y si te comes más de diez te pasas la tarde expulsando gases. Pero bueno, sarna con gusto no pica, ¿no?
Una de las claves para que sea un éxito es la salsa romescu. Es un tostón hacerla, pero no tiene absolutamente nada que ver con las de bote. Si la haces en compañía, con musiquita y parloteando, como hicimos las Sinpelas, mejor.
Para hacer esta deliciosa y adictiva salsa (para cuatro personas) hay que escalivar en el horno una cabeza de ajos y cinco "tomacons" (son esos tomates pequeños de colgar). Ojo con éstos: los precios según la frutería varían mucho. Nosotras nos dimos una vuelta por el barrio y al final los encontramos a dos y pico el kilo, pero antes los habíamos visto a seis en la que se supone que es la frutería barata.
Mientras, picamos treinta gramos de avellanas tostadas y peladas y cien gramos de almendras tostadas y peladas. Aquí también hay que hacer un inciso. Lo de picar es ideal si tienes una termomix o una picadora. A nosotras cada año nos toca hacerlo con la turmix y ¡no veas que faena!. Lo de pelar las almendras es una lotería: este año nos han tocado unas que tenían la piel incrustada. Suerte que Mr. Google nos las hizo poner a hervir tres minutos y la piel se desprendió con facilidad.
Nuestros amigos Paco y Rodri dándole al "calçot"
En un recipiente mezclamos los tomates (sin piel), los ajos (sin piel también), las almendras y las avellanas con ochenta centilitros de aceite de oliva, sal al gusto, un diente de ajo crudo, una rebanada de pan seco mojada en vinagre y la pulpa de dos ñoras. Tranquilos, ahora viene otro inciso.
Lo de las ñoras es un tema. Para extraer su pulpa hay que escaldarlas antes y después ir rascando con una cucharita. Es un trabajo de chinos, muchas veces con un resultado insatisfactorio porque algunas ñoras están más secas que la mojama, pero realmente les dan el toque a la salsa.
¡Ya casi estamos! Se mezcla todo con la turmix y llega lo mejor: probarla e ir añadiendo vinagre, aceite o sal, según el gusto del consumidor. La salsa tiene que quedar espesa para que se pegue en el "calçot" cuando lo mojas. ¡Uy, qué mal suena esto!  

5 comentarios:

Anónimo dijo...

LO PASAMOS MUY BIEN! LA SALSA ESTÁ RIQUÍSIMA
CES

Anónimo dijo...

JAMÁS HE COCINADO CON ÑORAS, LO QUE APRENDE UNA LEYENDO EL BLOG
CES

Sin pelas y a lo loco dijo...

MUCHAS GRACIAS CES! NOS ENCANTA QUE NOS ESCRIBAS EN MAYÚSCULAS. ES COMO SI NOS GRITÁRAMOS! BESOS

Maruja dijo...

Elena, no sé si sabes que mi marido se rompió la cadera, ya está un poco mejor y me pondré al día con el blog. Un beso grande amiga.

Unknown dijo...

MUY BUENA la receta de la salsa. Genial!