30 agosto 2013

Día 19: Bangkok-Barcelona

Para que os hagáis una idea...
Nos despertó un revisor que desmontaba las literas. Pedimos un té a la misma camarera simpática que la noche anterior bailaba en el vagón restaurante. Nos los trajo en una de esas tazas de cartón que tienen asa (no sé si notáis que va a pasar algo... creo que nos faltan recursos lingüísticos).


Cuando le estaba ofreciendo su taza a Mel, el asa se desmontó y todo el líquido casi hirviendo cayó sobre nuestras piernas. La señora nos pidió perdón un poco apurada y nos dio pasta de dientes para las quemaduras. Pero lo que pasó luego nos dejó anonadadas:  ¡nos cobro los tés! "Os he hecho un descuento de 20 bahts", nos dijo. Está claro que en estos países no tienen muy cuidado lo de la atención al cliente. 

Llegamos a la capital de Tailandia y cogimos el autobús 53, cuya parada está en un lateral de la estación, que te lleva de Hua Lamphong a Khao San Road, la calle más turística del sudeste asiático. Después de encontrar un hotel donde nos guardaron las bolsas por 10 bahts y reservar un minibús al aeropuerto, salimos a explorar la ciudad.

¡Taxi! ¡taxi! 
Aquí tenemos a Mar con un look sudeste asiático
Últimas tapitas asiticas... sniff...
Las pocas horas que teníamos sólo dieron para coger una long-boat, que allí funcionan como autobuses de linea, e ir a los alrededores del Palacio Real. De allí dimos un paseo de vuelta hasta Khao San road por unas calles plagadas de paraditas llenas de figuritas de budas, colgantes, pulseras y bisutería religiosa. Ya en Khao San y como no podía ser de otra manera nos comimos un pad thai riquísimo, nos dimos nuestro último masaje y nos gastamos los últimos bahts en regalos para nuestros respectivos sobrinos.

Fuimos al aeropuerto y emprendimos la vuelta dispuestas a ser cebadas por Qatar airways una vez más y a ver pelis como autómatas.  Estábamos muy cansadas pero también felices de haber disfrutado al máximo de un viaje que no olvidaremos jamás, en parte porque aquí queda escrito por los siglos de los siglos. Ha sido un placer haberlo compartido con vosotros.  ¡Gracias por leernos!


¿Cuál será nuestro próximo destino?

2 comentarios:

Maruja dijo...

Querida Elena, gracias a ti por compartir con todos ese magnífico viaje, te deseo que el próximo sea igual o mejor, si puede ser mejor que este. Un beso.

Sin pelas y a lo loco dijo...

Gracias Maruja, nuestra fiel lectora! muchos besos para ti también!