25 enero 2014

De Tapas y cruzcampos por Sevilla (I)




En cualquier otro lugar decir "de tapas y birras" hubiera sido lo más común, pero aquí en Sevilla hay muchas cosas poco comunes, entre ellas su amor por la cerveza Cruzpampo, no existe nada más en el horizonte. Es más, si pides alguna cerveza diferente tendrás fama de intelectualillo o inadaptado durante años. 
Bromas aparte, Sevilla es el paraíso del tapeo. Aquí irse de tapas en una costumbre tan asimilada en la rutina semanal como ir a la compra.

Comienza hoy esta entrega por capítulos donde recomendaremos los mejores y más auténticos bares sevillanos, pero como da para tanto lo vamos a hacer por zonas de la ciudad. Hoy comenzaremos con Santa Catalina.
Eme y sus santos y vírgenes (¡y no me refiero a las personas de la barra!) 

En esta zona, dentro del casco antiguo, están mis tres bares preferidos, auténticos y con años a sus espaldas. El primero de ellos es CASA EME, un local de unos 18 metros cuadrados donde no sobra ni un centímetro en sus paredes, decoradas con vírgenes, jesuses y santos, pero que esto no os eche para atrás (o quizás o anime), aquí podréis comer las mejores coquinas, caracoles y montaditos de lomo al whisky que podáis imaginar. Su dueño lo lleva todo casi solo, con un camping gas y una tiza donde hace las cuentas en la barra (costumbres prehistóricas que aquí en el sur no se han perdido), es un hombre muy correcto y amable, ahora eso sí, muy ocupado, así que intenta ir tempranito para no tener que hacer cola en la barra y poder incluso sentarte en los dos taburetes que hay dentro.
Las especialidades de Casa Eme, solo para abrir boca...

A unos 7 minutos caminando desde casa Eme, que os vendrán bien para hacer hambre, encontraréis con el famoso RINCONCILLO,

una taberna que data del siglo XVII y que sigue siendo uno de los sitios con más solera de la capital . Allí, si sois avispados y os hacéis un hueco en  los barriles que hacen de mesa os recomendamos los chocos de Huelva, tiernos y en su punto de fritura, y las pavías de bacalao. Aunque si os va más la carnaza tienen también gran variedad, como denotan los jamones y chorizos que cuelgan de su techo. Para comidas o cenas más formalitas también tienen un salón restaurante.

¡Una de chocos de Huelva marchando!
Y por último, y para terminar de reventar y coger fuerzas para una noche de marcha sevillana, que mejor que el bar de enfrente, LOS CLAVELES, en la Plaza de los Terceros, otro bar mítico de la zona, donde nada más entrar los camareros, con la amabilidad informal que caracteriza a los bares  del sur, te harán sentir como en casa. Recomiendo fervientemente el montadito de Secreto al Roquefort, o "secrealroque", como ellos le llaman, es una delicia que se te deshace en la boca. Sin desmerecer a los revueltos de setas, las albóndigas de gambas y choco...

 Y así termina aquí la primera entrega de tapeo en Sevilla, así que "walk, my weapon", ¿nos hacemos unos montaditos?

3 comentarios:

Maruja dijo...

Hola Elena, yo no tengo otra actividad que más me guste que ir de tapas, lo que pasa es que en Sevilla resulta un poco caro. Un beso.

Anónimo dijo...

uhmmm tengo ganas de hacer esa ruta,eso de montadito de secreto al roquefort es demasie ;)

Ernesto

Sin pelas y a lo loco dijo...

Maruja y Ernesto! Venid cuando queráis y os haremos una rutita buena, bonita y barata!