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27 febrero 2014

Saca el Baileys cheli

Pues sí, saca el Baileys pero el más auténtico, hecho por ti, dejarás a tus invitados asombrados y, aunque reacios al principio, cuando lo prueben subirás al olimpo de los gastroamigos. Es perfecto para organizar una fiesta o cena en casa o para llevar cuando te inviten a casa de amigos.

Nunca se nos había ocurrido lo fácil que puede llegar a ser hacer este licor irlandés y lo bueno que sale, nos atrevemos a decir que incluso mejor que el original, si no nos creéis os retamos a probarlo. 
Es tan sencillo como todas las recetas que nos gustan a las Sinpelas, se basa en batir bien con un robot de cocina o batidora todos estos ingredientes:

  • 1 flan de vainilla (por ejemplo nosotras usamos los de la marca DIA, son baratísimos)
  • La misma medida del flan de café cargado, de whisky y de ron (es decir, bote del flan lo reutilizaremos  para medir estos tres ingredientes antes de añadirlos a la mezcla)
  • 1 cucharada sopera de cacao en polvo.
  • 1 lata de 370 gramos de leche condensada.
Se bate todo, ya solo queda meter la mezcla en una botella que sea "aparente" (¡qué nos gusta aparentar!), servir bien frío y triunfar como la coca cola, bueno, ¡como el Baileys!

Esta buenísimo...mmm... me voy a servir otro... entra muy bien... ¿Borracho yo? ¡Peor lo tuyo que estás borroso!

12 febrero 2014

Lasaña Espinosa


Hoy os traemos una nueva receta a nuestra sección preferida. Nuestro experto en Community Manegement (¿quién no tiene uno a estas alturas?) nos advirtió que Cocineando es la sección que recibe menos comentarios y que si queremos ser famosas quizás deberíamos escribir sobre otras cosas. Pero nosotras sabemos que, aunque no decís nada, os gustan nuestras recetas y os imaginamos en vuestras cocinas (todas con una isla en medio) haciendo un Tiramisú del bueno o un Rollazo de verano.


Bueno, para rollazo el que os hemos metido, pero siempre luce mucho una buena introducción, también lo dice el experto. Pero bueno, ya está, así que sin más dilación os presentamos el plato de hoy: Lasaña Espinosa.

El chef Espinosa en pleno proceso creativo
Se trata de una lasaña vegetariana que nos cocinó con mucho amor nuestro amigo el chef Espinosa en nuestra reciente visita a Manchester. Nosotras le hicimos de pinches y fuimos tomando nota de todo. Ahí va:

Necesitaremos verduras de temporada que saltearemos a fuego alegre en una sartén grande. En la nuestra había boniato, cebolla, ajo, calabacín y champiñones, pero vale cualquier vegetal que tengas en casa. Salpimentamos y echamos un chorrito de vino blanco. Cuando las verduras estén cocidas añadimos tomate frito (todo a ojo, ya sabéis). Comprobamos que esté bien de sal y lo reservamos.

Para hacer la bechamel ponemos en una cacerola en este orden dos cucharadas de mantequilla, tres cucharadas de harina, dos tazas de leche, nuez moscada y sal. En todo el proceso no dejamos de remover suavemente. Apagamos el fuego y seguimos removiendo hasta que quede la típica textura de la bechamel.

He aquí la cena de la felicidad
¡Y ya podemos montar la lasaña! El chef Espinosa utilizó unas láminas de pasta que no hacia falta cocinar antes, nos pareció una gran idea. Nosotras nos habíamos quedado en las típicas que hay que hervir antes. Ponemos una capa de láminas de lasaña sobre una fina capa de tomate frito, otra de verduras, otra de queso rallado (mejor fuerte) y repetimos hasta tres veces. La última capa tiene que ser de pasta. Cubrimos todo con bechamel y lo ponemos al horno 30 minutos a 200 grados. Lo sacamos con cuidado, añadimos mozzarella por encima y lo horneamos 10 minutos más. ¡Y listo!

El resultado fue espectacular y entre cuatro personas de peso y estatura normales nos comimos toda la fuente que sale en la foto. Con un poco de pan de ajo y ensalada de acompañantes. Es lo que tiene el frío, que necesitas más calorías. Si es que el que no se consuela es porque no quiere.

30 enero 2014

Ensalada de cous cous

Quizás nunca se os había ocurrido utilizar el cous cous para hacer ensalada. Las Sinpelas somos muy dadas a hacer de todo una ensalada, ensalada de arroz, pasta, patata, lentejas, alubias... y aunque mucha gente piensa que las ensaladas, al igual que las bicicletas, son para el verano, para nosotras una buena ensalada no entiende de estaciones, como el Salmorejo, del que nos beneficiamos todo el año.

¡Abanico de colores, el Feng Shui de la comida!
Bueno, vayamos al grano (nunca mejor dicho), esta sencillísima ensalada de cous cous, que ha tenido mucho éxito en cenas con amigos y fiestas varias, la descubrí hace años en un paquete de aguacates del mercadona. Supongo que en aquella época la gente no sabía muy bien qué hacer con los aguacates y por eso venían con recetas dentro del paquete. Me pareció muy  buena idea, pero decidí mejorarla con palitos de cangrejos y pasas sultanas, y el resultado fue espectacular.

El cous cous, como muchos sabréis, no tiene mayor ciencia que añadir la misma cantidad de cous cous que de agua, se le añade cuando el agua está hirviendo y se retira del fuego. Por efecto casi májico ya tenemos nuestro cous cous, podemos dejar enfriar y separar un poco los granos con un tenedor, a veces queda apelmazado.

Mientras tanto, en bol de ensalada,  añadimos los ingredientes bien picaditos: cebolla fresca, tomate, pimiento rojo, palitos de cangrejo y aguacates. Añadimos el cous cous, las pasas y finalmente cilantro picado (esto le dará el toque especial de sabor). Yo lo aliño con un poquito de sal y aceite de oliva solamente.

Probadlo, y si se os ocurre algo más para mejorarlo, ¡somos toda oídos!
Detalles entrañables en nuestra cocina...

15 enero 2014

¿Qué es eso? ¡Tarta de queso!

Me costó un mundo que me pasaran la receta de esta tarta de queso. Mi amigo @cristogalan se hizo el remolón: que si yo no paso recetas, que si es mía, que si ya veremos.... Yo usé todas mis armas: le dije lo guapo que era, lo delgado que estaba, le comenté todas las fotos de Instagram... Y un día, cuando ya casi había tirado la toalla, recibí toda la receta en mi WhatsApp, ¡viva la vida moderna!

Al poco me puse manos a la obra, quería volver a probar esa deliciosa tarta. Creía que la tenía idealizada, pero no, está buenísima. Aquí os paso la receta, ya veis que a mí no me tenéis que sobornar...bueno, me podéis decir que soy mona y simpática.


Perfecta para la hora del té.
Para la base se necesitamos 175 gramos de galletas tipo Digestive, 100 gramos de mantequilla y una cucharada de azúcar. Trituramos las galletas y las mezclamos con el azúcar y la mantequilla previamente derretida en el microondas. Ponemos la masa resultante en el fondo de un molde.

¡Y ahora el relleno! Necesitamos 500 gramos de queso crema (mi amigo me dijo quark pero yo le puse Philadelphia que es lo que tenía), 4 huevos, dos yogures griegos, dos cucharadas de harina, 200 gramos de azúcar y la ralladura de un limón.

Separamos las claras de la las yemas y montamos las claras a punto de nieve. Por otro lado mezclamos el azúcar, las yemas, el queso, los yogures y la ralladura de limón. Lo mezclamos todo en un bol y lo añadimos sobre la base de galletas.

Horneamos todo 10 minutos a 170 grados (previamente pre-calentado) y 40 minutos a 150 grados. Dejamos que se enfríe en el horno y después lo pasamos a la nevera. Dos consejos: mejor comer de un día para otro y añadirle mermelada de fresa por encima. Mmmmmm ¡irresistible!
¿Qué fue de los libros de recetas?


23 diciembre 2013

Crema Maggiessoise

Hace poco entró oficialmente el invierno, así que es hora de hacer oficial mi compromiso con esta crema, que está haciendo mi otoño e invierno más felices y llevaderos, ya que soy una persona insensatamente friolera.

Os preguntaréis el porqué del nombre, pues tan sencillo como que nos pirran los juegos de palabras y que la creadora de esta crema es mi madre, Magdalena (Maggie para los más allegados). Como todas las comidas de Maggie, es natural 100% , tiene 0 materia grasa y, por seguir con las cifras, con un sabor ¡10!

Esta crema os vendrá de lujo para contrarrestar los excesos de los calóricos e interminables ágapes de estas fiestas que, dicho sea de paso, deseamos que sean muy felices para todos.

Y sin más dilación aquí tenéis los ingredientes:

  • 1 puerro
  • 1 calabacín mediano
  • 1 patata mediana
  • 2 zanahorias
  • Aceite, sal y pimienta
  • (Opcional: quesito en porciones)

Cortamos y freímos en una olla el puerro en aceite de oliva (¡oro líquido siempre!), una vez pochado se le agregan un par de vasos de agua, toda la verdura restante pelada y troceada y sal. Se deja cocer a fuego medio hasta que la verdura esté tierna. 
Os presento a mi mejor amiga, ¡lo siento Mar!

Finalmente, se tritura todo dentro de la olla y se le añade un poco de pimienta molida. Si os gusta con más densidad y consistencia este es el momento de añadirle uno o dos quesitos en porciones.

Se sirve bien caliente y se puede acompañar de huevo duro picado y también de cuadraditos de pan frito (se puede hacer casero con pan duro del día anterior: se corta el pan a cuadritos y se fríe en oro líquido, se escurre bien y se pone en papel absorbente si no queremos que la Maggiessoise se vuelva calórica).


Sólo una advertencia: Absténganse personas con alergia a la comida sana y natural.


21 noviembre 2013

Pan con pan

El bocadillo, junto con la ensalada, es una de las bases de mi alimentación. Por el horario de mi trabajo, muchas veces me veo obligada a comerme un bocata enfrente del ordenador si no quiero que mis tripas comiencen a rugir enfadadas.

Este manjar tiene muy mala fama. He sido criticada en innumerables ocasiones por tirar tanto de bocata pero yo hago oídos sordos. Esta gente se quedó en los bocadillos de uno o dos ingredientes, grasientos, con pan blanco y faltos de gracia. Hay todo un mundo de bocatas buenísimos, sanos y equilibrados y hoy os lo voy a descubrir.

La verdad es que no tiene mucho misterio, se trata de mezclar ingredientes y atreverse. Lo que nunca falta en mi bocadillo es el tomate untado, como buena catalana. Pero si el tomate no es de untar lo pongo a rodajas. Siempre regado con un chorrito de aceite de oliva extra virgen, claro está.

El pan varia según el día. Siempre tengo una reserva en el congelador por si acaso. También tengo un paquete de pan de pita y otro de fajitas para variar de vez en cuando. Pero mi opción preferida es sin duda ir a la panadería del barrio y comprar pan del día, ya sea chapata, integral, de cereales o de semillas.
Un bocadillo muy "bonito"

Uno de mis bocadillos favoritos es el de bonito, olivas  y tiras de pimiento asado, el cual dependiendo del día puede llevar también alcaparras, anchoas, huevo duro, lechuga o pepinillos. La clave es variar y ponerle imaginación. ¡Todo vale!

También me gusta mucho uno de salmón, con brie, aguacate y nueces. Y el de pavo, emmental y dátiles.  A veces cambio las nueces por las pipas, los dátiles por pasas y el salmón por palitos de cangrejo. Otros ingredientes que me chiflan dentro de dos panes son pollo, berenjena asada, sardinas en lata, rúcula, canónigos,  membrillo y, si es época, higo. Depende de lo que haya en mi despensa y de lo que me pida el cuerpo ese día.

Cuando el bocata está a punto de cerrarse siempre le doy un toque de pimienta molida, orégano o albahaca. En ocasiones le pongo un punto de mostaza, pesto, mayonesa o miel. Es cuestión de instinto y de un poco de ensayo y error, como en el paleolítico.

Y cómo no, tengo mi propio Boc'n Roll (o portabocadillos en castizo) que una amiga me regaló para un amigo invisible. Si no tenéis la suerte de tener amigos tan molones y mañosos podéis comprarlo o hacéroslo vosotros mismos.

¿Y vosotros? ¿Cuál es vuestro bocadillo estrella?



07 noviembre 2013

Tiramisú del bueno

De aquí tiene que salir algo bueno...

Hoy vamos a explicaros cómo hacer un tiramisú bien rico, de esos que la gente lo come, cierra los ojos y hace "mmmm" inevitablemente. La receta nos la pasó hace años una italiana que también nos explicó que tirami sú en italiano significa algo así como "tírame para arriba", que bien traducido sería "anímame". Es que un postre con café, licor y azúcar no puede hacer otra cosa que subirle el ánimo a uno. Ala, ya os podéis ir a dormir que ya sabéis una cosa nueva.


Hacer un tiramisú parece una ardua tarea pero en realidad no es nada difícil. Solo hace falta un poco de paciencia y maña. Para hacer una cantidad aceptable de este rico postre necesitamos una tarrina de mascarpone (250 gr), dos huevos grandes o tres pequeños, tres cucharadas grandes de azúcar y un paquete de bizcochitos. Al principio utilizaba los bizcochos duros pero el resultado es mejor con los blandos (como los de la foto). También necesitaremos moscatel o coñac, café y cacao en polvo. Este último puede ser Cola Cao o chocolate rallado, dependiendo de lo que tengas en casa.

Mezclamos en un recipiente las yemas de los huevos, el azúcar y el mascarpone y, por otro lado,  montamos las claras a punto de nieve. Lo mezclamos todo y lo reservamos. En un plato ponemos un vaso generoso de café y le añadimos un chorrito de licor. ¡Y ya podemos montar el postre!

Delicioso no, lo siguiente

Yo suelo hacer el tiramisú en un tupper cuadrado y grande porque así es fácil de transportar, pero se puede hacer en cualquier recipiente cuadrado o rectangular. Uno o uno mojamos los bizcochitos en el café y los vamos colocando bien juntos en la base del recipiente hasta que quede totalmente cubierta. A veces hace falta cortar algún bizcocho.


 Por encima añadimos la mezcla del mascarpone y espolvoreamos un poco chocolate. Seguidamente, repetimos el proceso. Esta vez es más complicado colocar bien los bizcochitos pero con un poco de maña se puede hacer. Añadimos la mezcla del mascarpone y el chocolate una vez más y ¡finito! 

Ahora solo falta tener fuerza de voluntad y no comérselo hasta al cabo de unas horas. Lo dejaremos en el lugar más  frío de la nevera  para que queden las capas bien asentadas. ¡Buen provecho!

23 octubre 2013

Salmón marinado HTM

Uno de los grandes lemas del ahorro es el DIY (Do It Yourself), nuestro HTM (Hazlo Tú Mismo) y con esta receta ahorras muchísimo. Viendo como están los precios del paquetito de 100 o 200 gramos de salmón marinado o ahumado en los supermercados hacerlo tú mismo merece la pena. Si eres fan del sushi esta receta tan, pero tan fácil te hará más feliz para el resto de tus días (que serán muchos más si empiezas a tomarlo con asiduidad, según los expertos en nutrición). Longevidad aparte, yo llevo desayunando tostadas con tomate y salmón marinado durante años y os confieso que empezar el día así hace que veáis la vida de color salmón.
Sal, azúcar y lomos de salmón, así de fácil


Necesitaréis un lomo de salmón fresco, un kilo de azúcar, un kilo de sal y aceite de girasol. Cuanto más grande es el lomo más cantidad os saldrá, lo mejor es comprar la pieza entera, suele salir más barato así, y que te la limpien y troceen, de esta manera puedes congelar trozos para marinarlos más adelante o para cocinarlos.

En un bol mezclad la misma cantidad de azúcar que de sal y mezclar, yo voy añadiendo una taza de cada y lo mezclo con una cuchara, depende de la cantidad de lomos de salmón que vayáis a marinar, pero normalmente con dos tazas de cada para un trozo grande suele ser suficiente. Ponemos el lomo de salmón en una fiambrera y cubrimos con la mezcla de sal y azúcar (hay gente que le añade eneldo también), la tapamos y la dejamos en el frigorífico un par de días.
Listo para meter al frigo ¡ahora a esperar!
Dos días después... ¡tachán! ¡magia!
 Lo sacamos, lo lavamos y lo ponemos en una tabla para cortar, seguidamente en otra fiambrera habremos puesto un poco de aceite de girasol (con el de oliva ya lo he probado pero le da un sabor demasiado fuerte). Vamos cortando el lomo en laminas finas y las vamos colocando en el tupper con el aceite. ¡Y ya lo tenemos! lo conservaremos en el frigorífico y es perfecto para ensaladas, tostadas o para hacer sushi (el que se atreva).
Cortamos en láminas finitas ¡para que dure más!


Vamos colocando en el tupper con aceite
¡Nos ha quedado hasta los topes!

Seguiremos posteando cosas de HTM, ¿alguna petición? ¡nosotras nos atrevemos con todo!
¡Este sí es el desayuno de los campeones!

18 septiembre 2013

Rollazo de verano

Pues sí, menudo rollo que os voy a soltar hoy. Como habéis visto nos gusta el juego de palabras fácil, somos así de enrolladas. Aviso para los que repelan este tipo de estrategias literarias que no sigan leyendo, este post está lleno de ellas...
Bueno, no me enrollo más y paso a explicaros este plato frío de verano, que es muy fácil pero muy aparente, sienta muy bien en los meses de calor (que aquí en Sevilla son 6 al menos), y además es sanísimo.

Los ingredientes principales son las patatas, luego en el relleno podéis hacerlo como yo o ser más creativos y añadir ingredientes a vuestro gusto. Yo para el relleno utilizo: un tomate rallado, un huevo hervido, aceitunas a trocitos, atún en lata y cebolla fresca.

Ya tenemos el rollo extendido y el relleno preparado

Ahora vamos al rollo: ponemos a cocer unas cuatro o cinco patatas medianas con piel (podéis añadir el huevo también  para que se cueza junto con las patatas, pero tendréis que acordaros de sacarlo un poquito antes). Mientras tanto ponemos todos los ingredientes del relleno a trocitos en un bol y reservamos. Como seguramente os sobrará tiempo, ya que la dificultad del paso anterior es equiparable a cambiar el rollo de papel de cocina cuando se acaba, yo aprovecho este tiempo mientras las patatas están aún cociéndose para hacer la mayonesa que decorará el plato. 
No, ¡no es una pizza!


Para los que se enrollen, cómo hacer mayonesa para “dummies”: poner en un vaso de batidora un huevo, unas gotas de limón, sal y aceite de girasol, batir todo e ir añadiendo más aceite hasta que quede espeso. Nada de que si tenéis la regla se os cortará o rollos de la abuela Mariana la del pueblo, el truco está en dejar la batidora en el fondo del vaso e ir batiendo despacio sin moverla mientras añadimos el aceite.

Cuando las patatas ya está hervidas pero no blandengues, las pelamos con cuidado y las aplastamos sobre un bol y les añadimos sal al gusto (si queréis darle un toque de suavidad añadid un poquito de mantequilla derretida). Ponemos la masa en un paño, como vemos en la foto y seguidamente el relleno encima. Hasta ahora es pan comido, ¿verdad? Bueno, la máxima complicación de este plato viene ahora (sin dificultad para los que fuman cigarrillos de liar): vamos levantando un extremo del paño de cocina y vamos liando el rollo, presionando ligeramente para que quede compacto y finalmente del paño de cocina pasamos al plato de servir.
Comenzamos a enrollar...

¡ya casi está!



Nuestra creación terminada







Añadimos la mayonesa por encima y un poco de lechuga muy cortadita o pimientos morrones, o ambos y ¡ya tenéis rollo para rato!

Por cierto, se sortea una cena con las Sinpelas para los 10 primeros en contestar cuántas veces se ha nombrado la palabra rollo o derivados en esta entrada. ¡Cocinamos nosotras, claro!
¡Venga, que te quedas sin trozo!

04 septiembre 2013

Salmorejo Cordobés

Me veo presionada a escribir la receta del salmorejo andaluz, me llueven las peticiones, las súplicas y sobretodo las amenazas, además queda poquito de verano y ya no encontraremos tomates tan buenos, aunque yo soy "salmorejera" todo el año, un poco como los alemanes con los helados.

Los ingredientes de la felicidad
También deciros que el salmorejo es muy polivalente, en su forma clásica se toma a modo de puré con huevo duro y trocitos de jamón y está delicioso, perfecto para un entrante, pero también yo lo uso para untar el pan y hacer montaditos o bocadillos (sustituto perfecto y mucho más sano que la mayonesa), tostadas con queso fresco y anchoas, o incluso para aliñar ensaladas, además en Córdoba sirven una tapa que me encanta (con sus dos ingredientes estrella), berenjenas fritas con salmorejo. Para resumir, tener a mano en el frigorífico siempre un bote con salmorejo os hará la vida más fácil y ¡ligera!

Os voy a dar los ingredientes para un kilo de tomates, pero ya sabéis que las Sinpelas somos un poco relajadas en cuanto a las cantidades, así que añadid más o menos de lo que os guste (más o menos ajo, menos pan si lo queréis más líquido (más como un gazpacho), etc.

Poned en un vaso de batidora: un kilo de tomates con su piel y troceados en cuartos (lavad los tomates y quitadles el ombliguito, ¡eso sí!), uno o dos ajos, aceite de oliva virgen extra, un chorrito de vinagre, sal y un trozo de pan (podéis usar pan que se os ha puesto duro, en este caso lo dejaremos un poco en remojo en agua o en la misma salsa de los tomates), se bate todo hasta que quede un salmorejo suave y con consistencia de puré. Si os gustan los sabores más fuertes o sois más de gazpacho, podéis añadirle un trocito de pimiento verde, yo lo hago mucho así.
Un primer plano para que se os haga la boca agua

Como veis no puede ser más fácil, así que el truco está en escoger tomates maduros y de calidad y un buen aceite de oliva, el resultado mejora de 0 a 100.

Un consejillo, si salís luego de picos pardos usad una crema dentífrica potente o un puñado de chicles de eucalipto, ¡estáis avisados!

01 julio 2013

¡Vaya marrón!

Hoy os presento uno de mis postres estrella: el brownie (¿marrón en castellano?). Desde que mi querida amiga alemana me pasó la receta años ha, lo he llevado a infinidad de saraos y siempre me hacen la ola. Todos me piden la receta y siempre digo que ya la pasaré y luego no lo hago. Por eso hoy, para no ir al infierno por mentir reiteradamente, voy a explicaros cómo hacer un brownie.

Prometo cambiar la foto cuando haga un nuevo brownie
Necesitamos cuatro huevos, 200 gramos de chocolate para fundir, 100 gramos de mantequilla, 100 gramos de azúcar, una cucharada de harina y nueces. Derretimos el chocolate al baño maría o en el microondas. Yo siempre lo hago en el micro porque es más fácil. Es cuestión de no hacerlo todo del tirón e ir parando y comprobando que el chocolate no se chamusca cada diez segundos más o menos. Cuando está medio derretido, añadimos la mantequilla en el mismo recipiente porque necesita menos tiempo.

Mientras, mezclamos las yemas con el azúcar y la harina. En un recipiente aparte llevamos las claras a punto de nieve. Si no tienes la máquina fantástica que lo hace en un santiamén, pues te tocará hacer un poco de bíceps. Un par de trucos para facilitar la tarea: añade una pizca de sal y procura que las claras estén bien frías.

Cuando ya estén montadas, les añadimos las mezclas yemas-azúcar-harina y chocolate-mantequilla y lo removemos suavemente hasta que quede una mezcla oscurita muy apetecible. Añadimos nueces a trocitos (esto es opcional pero le dan un toque muy rico) y lo ponemos en un recipiente para el horno, más ancho que alto. Para que quede un brownie perfecto, durito por fuera y blandito por dentro, la cocción es muy importante: 20 minutos a 180 grados. ¡Ponte una alarma!

El resultado es tan bueno que no hacen falta florituras. Pero si te sientes Masterchef, puedes añadirle azúcar glassé por encima, mermelada de fresa o otra capa de chocolate con gusanitos de colores. Incluso puedes dibujar algo o poner un número o un nombre con chocolate blanco.

Y para acabar, una bomba calórica que vale la pena probar: brownie con helado de vainilla, sobre todo si el pastel aún está calentito. La combinación de los dos sabores con el frío-caliente es sencillamente espectacular.

18 junio 2013

Napolitana gigante

¿Cuántas veces te has comido una napolitana de chocolate y te has quedado con ganas de más? Siempre, ¿verdad? Pues eso no te va a pasar más gracias a la receta que te vamos a presentar. Se hace en un plis plas y es imposible que quede mal. El resultado: una napolitana de chocolate gigante que hará las delicias de los más golosos.

Para hacerlo necesitaremos una lámina de hojaldre (¡del Lidl! aunque hemos sido informadas que las del Mercadona tampoco están mal), una tableta de chocolate para fundir y azúcar. Nosotras hemos utilizado unos 150 gramos de chocolate pero eso va a gusto del consumidor.
La masa antes de entrar al horno. El detalle de la sombra
de la mano es ARTE.

¡Cómeme!
Partimos las láminas en dos y colocamos una parte encima de la bandeja del horno. Ahora viene la parte más difícil de la receta: cortamos el chocolate en trocitos pequeñitos. Una vez conseguida esta gran gesta, colocamos el chocolate encima del hojaldre y seguidamente lo tapamos con la otra parte de la lámina y las sellamos aplastando los bordes con los dedos. Seguidamente hacemos unos cortes simétricos y estéticos en la parte de arriba para que no suba mucho la masa.

Espolvoreamos un poco de azúcar por encima y, para darle el toque profesional, se pueden poner unas almendras por encima que vienen ya a trocitos en la sección de postres del Mercadona.

Lo ponemos media hora en el horno. Los diez primeros minutos sólo por abajo y el resto por ambos lados. ¡Y ya está!

Obviamente este postre tiene infinitas variantes como ponerle chocolate blanco, nueces o fruta. Y el tamaño se puede doblar o triplicar, ¡eso ya depende de la capacidad del estómago de cada uno!

11 junio 2013

Berenjenas mega-fáciles

Volvemos a Cocineando, nuestra sección preferida sin duda. Hoy os presentamos un plato vegetariano, semi-sano y capaz de levantar el ánimo a cualquiera. Hay dos formas de hacerlo: una fácil y otra mega-fácil. ¿Con cuál te quedas?

Para cocinar este delicioso plato italiano necesitamos tres berenjenas hermosas, dos paquetes de mozzarela (os recomendamos los del Lidl, cómo no), un bote de tomate frito (mejor alguno que ponga receta casera), queso rallado (opcional) y orégano.
No sé a quién queremos engañar con estas mini raciones...

Éstos serían los ingredientes para la versión mega-fácil. En la fácil haríamos nosotros la salsa de tomate, con el "chup chup" y el proceso que siga cada uno para hacer tomate frito. Pero si no tienes tiempo ni ganas, no hace falta hacerlo: en el súper están muy conseguidas.

En la manera mega-fácil, cortamos las berenjenas a tiras o rodajas de medio centímetro de grosor. Las metemos en el horno unos veinte minutos con un chorro de aceite y ya podemos montar el plato. En la fácil dejaríamos las berenjenas en sal durante unas horas para que soltaran el amargor y en vez de cocerlas al horno las pasaríamos por la plancha.

¡Y ya está! En una fuente para el horno colocamos una capa de berenjenas procurando que queden pocos espacios libres, otra de tomate y otra de mozzarela a trocitos. Y ¡repetimos! Lo ideal es hacer este proceso tres veces pero se puede ajustar dependiendo de la cantidad que nos vaya sobrando o faltando. En la capa de arriba, ademas de la mozzarela, añadiremos queso rallado y espolvorearemos un poco de orégano al grito de "mamma mía".

Horneamos una media hora y el plato ya estará listo.  Es mejor comerlo templado o de un día para otro cuando los ingredientes están más asentados. ¡Buon appetito amici!

21 mayo 2013

El Paté más Sano del Mundo

Gracias a los amigos de la web La Cocina de Luis y Sara, hemos conocido este paté crudivegano y ya se ha convertido en un básico de nuestro frigorífico, ideal para tomar con palitos de zanahoria, en tostadas, con algo menos vegetariano encima o incluso como aliño de ensaladas.
Como dice la canción: !ni más ni menos!
Sobre la receta de hoy, decir que es fácil sería demasiado, digamos que debería estar en la sección  PARA COMPLETOS INÚTILES DE LA COCINA de nuestro antiguo post Pateando. Sin embargo, este paté se merece un post para él solito, “¡porque yo lo valgo!” dice el paté. Y lo vale porque hemos indagado en las propiedades de cada ingrediente y este paté no tiene desperdicio:

1 o 2 calabacines: los calabacines, además de contener vitamina C y folatos (¡vete tú a saber!), son muy bajos en calorías debido a su alto contenido en agua. Ideal para dietas de adelgazamiento.
Anacardos (un puñadito): muy rico en minerales esenciales, antioxidantes y proteínas. Previene el cáncer, reduce el colesterol y fortalece los huesos, la piel y el cabello.
Ajo (uno o dos, al gusto): tiene propiedades antibacterianas, bueno para la salud cardiaca, la circulación y reduce la presión arterial.
Aceite de oliva: todos sabemos los beneficios de nuestro oro líquido, las principales: es antioxidante y protector cardiovascular.
Limón (un chorrito): además de sus altas cantidades en Vitamina C, es depurativo y limpiador del organismo.
Tahini (o semillas de sésamo en su defecto): tiene tantas propiedades como los anacardos, así que ¡hacemos doblete de beneficios!


La pócima sagrada
Preparación: pelar los calabacines y trocear, añadirlos junto al resto de los ingredientes y batir todo hasta que tenga consistencia de paté, añadiéndole el aceite poco a poco y sal al gusto. Servir con un poquito de pimentón por encima.

En definitiva, os recomendamos este paté porque  básicamente tomarlo te hará ser casi inmortal y te ahorrará mucho dinero en  clínicas de adelgazamiento, inyecciones de botox, sesiones de peluquería, cremas antiedad y sesiones de gimnasio.


09 mayo 2013

Labios de fresa sabor de amor

La fresa es sin duda la fruta estrella de la primavera. Si fuera una persona sería el típico simpático que cae bien a todo el mundo y al que siempre te alegras de ver. Que lo puedes meter en cualquier grupo porque tiene montones de registros y nunca desentona.
Pues eso, después de la paranoia de turno, vamos a contaros tres maneras fáciles, rápidas y deliciosas de hacer esta pequeña gran fruta:

Fresas con chocolate
Fresas pitufas
Volvemos a los binomios y otra vez con sólo dos ingredientes conseguimos una pequeña delicia.  Las fresas tienen que estar limpias y secas y hay que eliminar las hojas con un corte recto porque así se aguantaran "de pie". Luego, sólo hay que fundir media tableta de chocolate al microondas (o al baño maría si sabes cómo) e ir mojando las fresas mientras te chupas los dedos. Si las metes en la nevera el chocolate se endurece en un abrir y cerrar de ojos y ya estarán listas para saborearlas.

Foto artística
Fresas con limón y azúcar
Ahora tenemos un trinomio: fresas, limón y ¡azúcaaaar!. Sólo hay que cortar las fresas a trocitos, añadir el zumo de un limón y un par de cucharadas de azúcar moreno (o más o menos, dependiendo de lo dulcero que seas). Se deja reposar la mezcla para que las fresas se impregnen de los otros dos ingredientes y ya está. El liquidito que sueltan es lo mejor.

Zumo de fresaranja

Zumos y batidos varios
Las fresas se ponen chuchurrías con facilidad. Cuando os pase esto, batirlas y mezclarlas con algo. Quedan muy bien con zumo de naranja, con plátano, con kiwi...¡hay infinidad de posibilidades! También se les puede añadir un chorrito de leche o un yogurt. ¡Es la mejor merienda!

Y justo cuando escribíamos este post, nos ha llegado una foto de un amigo nuestro muy amante de las fresas con nata, un clásico que nunca falla. Podéis ver la pasión que refleja su rostro justo antes de comérselas. Queda tan bien con este post que hemos decidido publicarla, ¡esperamos que no le importe!
Placer adulto


30 abril 2013

Bacalhao à Brás


Hoy os hablaremos de una receta de la que somos  muy “fanses”, no sólo porque está buenísima, sino  también porque es una manera de comer pescado muy fácil de cocinar y además se hace con bacalao en salazón en paquete, por lo cual no hace falta ir al mercado a elegir el mejor pescado fresco (¡somos así de repugnantemente urbanitas y analfabetas de la pescadería!).
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Las famosas patatas palha
El Bacalhao à Brás es un plato típico portugués y “à Brás” no significa que sea pescado a la brasa o que el cocinero sea un brasas, sino que su inventor fue O sehnor Brás. Personalmente no aspiramos a más en la vida que a un plato que lleve nuestro nombre en el futuro: ensalada a la Sinpelas o tortilla a lo Loco… dentro de poco en vuestras pantallas (¡de ordenador!).


Momento Huevo
Pasemos a la acción, los ingredientes no podían ser más sencillos: bacalao en salazón en migas o en trozos pequeños (desalarlo en agua la noche antes  e irle cambiando el agua es la mayor dificultad del plato), una o dos cebollas, patatas paja (en paquete para vagos,¡ presente!, o fritas tipo cerilla), dos o tres huevos, ajo, aceitunas negras y perejil. Opcionalmente, aunque algún portugués se llevará las manos a la cabeza, yo le hecho pimiento rojo y cilantro en vez de perejil (sinto muito amiguinhos lusos, mas tambén é delicioso!).

¡Este día no tenía aceitunas ni perejil, pero salió bueno bueno!
Freímos la cebolla a fuego medio hasta que esté  pochadita, seguidamente le añadimos las migas de bacalao ya desalado y el ajo cortado pequeñito y dejamos cocer unos diez minutos. Añadimos las patatas paja, removemos un poquito, los huevos y las aceitunas y quitamos del fuego, ya que los huevos no deben cuajar demasiado, tiene que quedar estilo revuelto.

Se sirve con un poco de perejil por encima. 

Olvidé comentar que si se cocina escuchando fados el resultado es espectacular. Bom proveito!

09 abril 2013

British Scones


Siempre nos ha gustado todo lo Británico, sobre todo desde que nos conocimos en Londres hace ya más de una década (algún día os contaremos esta historia). Nos fascinan sus desayunos abundantes, su “nice cup of tea” a cualquier hora y como solución al cualquier problema, las inglesas en sandalias en pleno frio invierno, la cocina de Jamie Oliver y los cambios de peso de Geri Halliwell (la Ginger Spice).

Recién salidos del horno
Otro de nuestros placeres confesables son los British scones, que se toman con el té de las cinco y se untan con mantequilla o nata y mermelada, (suponemos que Geri Halliwell tomó muchos con nata principalmente en una época de su vida).
Por lo tanto hoy os traemos una receta que engaña para bien, es decir, muy fácil de hacer pero que la gente al verlo piensa que es súper elaborado y que sois el homólogo español de Jamie Oliver.

Los ingredientes son muy básicos, para que os salgan unos 12 scones muy hermosos necesitaréis dos tazas de harina, tres cucharadas de mantequilla, un sobre de levadura, un poquito más de medio vaso de leche, un puñadito de pasas, una pizca de sal y un toque de canela (como veis, la precisión es importante).

Ginger Spice antes y después o scones solos o con nata
Primero mezclad la harina con la levadura, seguidamente la mantequilla con la leche (yo lo caliento un poquito para que se ablande un poco la mantequilla, 5 segundos en el microondas), añadid a la mezcla de la harina junto con las pasas, la canela y la sal y comenzad a amasar. Cuando ya tengáis una masa consistente y compacta coged trocitos de masa y haced bolitas con las manos, el tamaño depende de vosotros, pero entre una bola de ping-pong y una de billar estaría bien. Para terminar, poned al horno unos 10 o 15 minutos a temperatura medio alta.


Con su té y su mermelada ¡qué no se diga!

Por cierto, queridos lectores, el toque de canela es aportación propia, os he revelado este secreto culinario porque sois canelita pura.

19 marzo 2013

Pateando (ii)

Como lo no prometido también es deuda, ¡por qué no! continuamos nuestra sección de Pateando en fascículos.
¿Cómo os han salido los patés de sardina, tomate o berberechos? si no los habéis hecho o el resultado ha sido nefasto, por favor ¡mentid!, en estos tiempos que corren no necesitamos conocer más desgracias ni que nos deprimáis con vuestra indiferencia o malhaceres culinarios.
Dicho esto, continúamos con nuestra selección de patés sencillos y baratos, pero esta vez con un nivel un poquito más avanzado, ¡hemos pasado a segundo de Pateología!

PARA INÚTILES QUE HAN HECHO UNA TORTILLA DE PAPAS Y SE CREEN ARGUIÑANOS


GUACAMOLE

Guacamole listo para ser devorado
Todos hemos comido guacamole y nos encanta, pero por si nunca os habéis atrevido a hacerlo en casa, perdedle el miedo, es ¡eaten bread! (mamá, esto es “pan comido” en Espanglés).
Se mezclan en un recipiente con ayuda de un tenedor para aplastar un poco los ingredientes: 2 aguacates maduros, un trozo de cebolla cortadita en trozos pequeñitos, 1 tomate maduro también muy picadito y sin piel, sal y un chorrito de limón. Si le añadís unas gotitas de tabasco y un poco de cilantro picado el resultado será espectacular. Normalmente se come con nachos pero a nosotras nos gusta también mucho con palitos de zanahoria. Un truquillo: para que no se oxide y se ponga negro, dejad los huesos de los aguacates encima hasta el momento de servirlo. 

PATÉ DE ACEITUNAS NEGRAS Y ANCHOAS (lo hemos sacado de uno de los mejores blogs de cocina: webos fritos)
Aquí ya tenemos que dar un mínimo de especificaciones para los ingredientes, para hacernos las profesionales: batís en un bol 150g de aceitunas negras, una lata de anchoas, media cebolla tierna, 2 yemas de huevo cocido (esto añade alto grado de dificultad a la receta, somos malas, jajá), un poquito de aceite de oliva, una cucharada de queso para untar (opcional), y una pizca de pimienta molida. Se puede comer solo en tostaditas o con tomates secos, atún, caballa, etc.

PATÉ DE QUESO CON AVELLANAS (adaptado de la web la cocina alternativa)
La cosa se complica, ¡pero no mucho! Con este paté quedaréis como un verdadero gourmet, no solo por su sabor sino por su esmerada presentación. Necesitaréis:
  • 150g de queso de cabra de rulo
  • 150g de queso de untar
  • 1 cucharada de cebolla fresca muy picadita
  • 1 cucharada de alcaparras picadas (las que os hayan sobrado del paté de tomates secos)
  • Unas gotas de tabasco
  • Pimienta negra
  • Almendras molidas
Mezlamos todos los ingredientes menos las avellanas, obtendremos una masa que moldearemos con las manos (lo siento, hay que guarrearse un poquito) para darle forma de rulo. Lo envolvemos en papel de plata apretadito y lo dejamos en la nevera para que endurezca, mínimo una hora. Lo sacamos del frigo, lo abrimos y lo pasamos por un plato que hayamos espolovoreado con las avellanas molidas. La idea es que se adhiera al exterior del rulo y que quede todo cubierto por la capa de avellanas.
El paté de queso con avellanas (jou jou jou)
¡Ya tenemos nuestro paté gourmet! Lo podemos untar en tostaditas y acompañar de casi todo, pero va especialemte bien con lo dulce, así que os recomendamos tomarlo con cebolla caramelizada, membrillo o un chorrito de miel.





¿CONTINUARÁ?...