Otros de nuestros vicios confesables son las llamadas Charity Shops británicas (literalmente traducido como Tiendas Benéficas).
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| Una Charity en Manchester |
Las Charity son tiendas pertenecientes a una ONG (Oxfam, Cancer Research, etc), en ellas trabajan voluntarios y se venden artículos de segunda mano, lo más común son ropa y libros, pero también puedes encontrar música, Dvds, muebles, o cosas para el hogar, desde teteras hasta el más preciado tesoro de unos amigos: una lata para guardar el té conmemorando la boda de Prince Charles y Lady Di (léase Leidi Dai).
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| Un mucho de todo |
Estas tiendas son originarias de Gran Bretaña, donde la primera Charity fue de la Red Cross y se abrió en Londres durante la segunda guerra mundial para ayudar en tiempos de crisis. Estas tiendas son una parte integrante de la cultura social británica, donde la gente dona las cosas que no necesita, compra barato las que sí o trabajan allí cuando pueden (normalmente jubilados, trabajadoras de casa y jóvenes desempleados). Incluso funcionan como biblioteca, ya que un uso muy habitual es comprar un libro (entre 50 céntimos y 2 euros), leerlo y devolverlo a la Charity para su re-re-re-re-re-reventa (y así hasta el infinito, o hasta que alguien decida quedárselo ¡claro!).
Mar es una apasionada de las Charity shops pero lo mío (soy Mel, ¡hola!) es una obsesión, lo confieso: soy Charitólica.
La primera vez que pisé una Charity shop fue a la temprana edad de 18 años, estaba pasando un verano en Inglaterra con una familia inglesa y me llevaron allí… mi corazón se aceleró y la cabeza me daba vueltas, pensar que todo lo que había allí estaba al alcance de mi bolsillo era una experiencia nueva para mí y me producía un vértigo placentero (post adolescente en los años 90, nada que ver con las nuevas generaciones). Mi embrujo desapareció cuando volví a España: mi familia, al explicarle lo de las Charity Shops y enseñarles todas mis comprillas me miraba con recelo, incluso me atrevería a decir que con cierto temor (¿se habrá metido en una secta inglesa? ¿habrá experimentado con drogas? ) y surgieron los típicos comentarios “ y tú que sabe esto quién se la puesto?” , “hija, no le digas a la gente que es de segunda mano, ¿en?“, “eso lo has lavao antes de ponértelo, ¿no?” (léase con acento onubense).
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| La lata de Leidi Dai |
Y es que en este país hay una obsesión por lo nuevo que para mí siempre ha sido incomprensible. Afortunadamente, de todas las crisis siempre sale algo bueno y ya tenemos nuestras Charities en España.
HUMANA y CÁRITAS llevan años vendiendo ropa de segunda mano, sus clientes éramos principalmente la secta minoritaria de los charitólicos, sin embargo, ahora sus tiendas siempre están llenas y han aparecido tiendas de otras ONG, como
Farcells,
Cudeca,
Emaús, etc.
Lo mejor es que puedes encontrar diversidad de estilos, precios muy bajos y, sobretodo, tu dinero no hará más rico al ya rico, sino que estarás ayudando a los que más lo necesitan.